Yo recuerdo, porque es hermoso recordar. El pasado es garante del porvenir y yo cada día estoy más convencido de dicha aseveración. Además cuando uno recuerda, generalmente todo ha sido ya limado de
asperezas, sin espinas y trae consigo aquel aprendizaje que nos sirve en este presente y en el presente de mañana.
Estaba entonces recordando, y surgió una fantasía tejida alrededor de momentos, de deseos mitad satisfechos, mitad frustrados y entonces comienza la catarsis que convierte mis odios en voluntad, mis rabias en
tranquilidad, mis celos en confianza, mis resentimientos en simpatías, mis debilidades en fortaleza, y al amor lo vuelve a su centro.
Y ahí emerge la divina concepción de otros hijos, hijos del papel: “Sagitario”, “Escupo mis llantos”, “Melancolías”, “Erótica”, “Monsieur James”, “No, no quería Alejarme” y mi primera novela “Coinco del 1950 o Pubertad en Llamas” En esta última ya aparece todo el “fruto de una catarsis anunciada”, para emular de alguna manera a Gabriel García M.
Tengo otros hijos, que me enorgullecen sin dudas, son mis blogs de los que han nacido Antologías de gran lujo cultural y también le ha puesto voz a muchos de los que aportan a diario su grano de arena a este maravilloso mundo de la “cyber cultura”
Esta primera novela viene ya sin espinas, sin rencores, desprovista de sombras y con ingredientes que renacieron, de alguna manera, ya a edad tardía.
Pero, este no es más que un preámbulo a lo que si tiene importancia, y esta va de la mano de la amistad, del cariño, de la comunión de emociones, que a lo largo de esta carrera de escribidor y trovador,
he encontrado desde que la red me diera la oportunidad de conectarme con el mundo.
Entonces que este sea un breve homenaje a todos mis amigos que encontré en la red y cuya sinceridad, generosidad es palpable, es contagiosa y es de una ternura imposible de calificar, porque no siempre las palabras son capaces de expresar todos los caminos del sentimiento.
Y ahí están, presentes en el error, en el dolor, en el exilio, en mis proyectos, en mis sueños, construyendo un mundo mejor, fascinados de ilusiones, perseverantes, audaces.
Gracias amigos de la Red, hermanos de todas las nacionalidades, camaradas de la pluma ebria de justicia, de libertad, de paz… Gracias por completar el ciclo, el gran proyecto que hemos construido juntos.
Sé que nombrarlos está de sobra, cada uno de ustedes, estoy seguro, se identificará a mis palabras y sabrá reconocerse con toda la autenticidad que le otorga mi retórica.
Gracias, Chile, Perú, Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela, América Latina toda, España, Israel, Grecia, Inglaterra, al mundo entero que cobija grandes hombres y mujeres que no cesan en su lucha de
solidaridad, justicia, libertad y paz.
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